Thursday, August 04, 2005

CAMPAÑA SUCIA

CAMPAÑA SUCIA

… en lugar de dejar ladrar a los perros, el quijote colorado responde de igual forma, pésimo error…

Omar Edgardo Rivera – www.omaredgardorivera.blogspot.com

Honduras es uno de los países mas pobres del mundo, su miseria se manifiesta en el bajo índice de desarrollo humano de sus habitantes, en la precaria situación de su infraestructura sanitaria y de telecomunicaciones, en la limitada cobertura de los servicios de salud y educación, en el mediocre desempeño de su gobierno y en la baja calaña de su clase política. Últimamente, se ha puesto de relieve esto ultimo –el bajo calibre moral y ético de los políticos del patio- quienes han protagonizado una hostilidad verbal que ha desnudado sus bajas pasiones y ha demostrado, una vez mas, que en Honduras vamos de mal en peor.

La polémica se centra en discutir sobre la hombría del candidato liberal y la dependencia de este por las drogas y el alcohol; todo este debate estéril lanzado al aire a través de los mas importantes medios de comunicación del país, de forma somera y trivial, sin la argumentación que una acusación seria deba tener, sin las pruebas en la mano y con la ingenua reacción constestaria del ofendido.

Altercado infecundo generado por el prurito de causar conmoción, sensacionalismo y persuadir a los incautos, guerra sucia en simples palabras, algo así como una tradición funesta de los “lideres” de los partidos tradicionales.

Y a muchos les gusta, y comentan en el centro de trabajo, en la mesa familiar y en el parque, intentando recordar algún “mate raro” de Manuel “Mel” Zelaya, para ver si Klugman y Porfirio “Pepe” Lobo tienen razón de acusar de maricón y drogadicto al olanchano, morbo a su máxima expresión.

Es condenable que las huestes oficialistas reediten la estrategia de ataques que les funciono en contra de Miguel Rodrigo Pastor en las pasadas elecciones internas y primarias del Partido Nacional de Honduras y ahora la emprendan en contra de los mas importantes dirigentes del liberalismo hondureño; pero resulta mucho mas censurable que el presidenciable liberal utilice su valioso tiempo para hacer de un chisme y campaña pestilente un punto prioritario en la agenda del periodismo nacional, de los dirigentes políticos y del pueblo en general, al replicar ese rumor que ronda en centros urbanos de alta densidad poblacional; en lugar de dejar ladrar a los perros, el quijote colorado responde de igual forma, pésimo error.

Lo que Mel Zelaya y sus principales colaboradores deben hacer –y así lo puntualizábamos en un reciente articulo denominado “Lo que deben hacer los liberales para ganar las elecciones”- es focalizar todos los esfuerzos al trabajo proselitista, a la difusión de una propuesta integral que resuelvan los problemas de la población y a formar y presentarle a la ciudadanía el equipo de gobierno con el que se administrara la hacienda pública.

Los casi 300 municipios del país deben ser recorridos por el candidato presidencial liberal, junto a sus candidatos a diputados y alcaldes, ahí deben plantearse propuestas concretas que garanticen elevar el nivel de vida de los hondureños; esta bien plantear esas soluciones en el marco de una amplia participación ciudadana, pero puntualizar los programas que lograran hacer mejorar las condiciones de existencia de los ancianos, de la madre soltera jefe de familia, de los jóvenes sin empleo y de los micro y pequeños empresarios.

Mel Zelaya, en lugar de estar entretenido asegurando que no tiene vínculos con los sandinistas o que no visita los burdeles de la capital, debe esforzarse por formar su equipo de gobierno, y presentarlo, para que quien dude de su capacidad de conducción de la nave gubernamental, no tenga argumento para poner en tela de juicio su habilidad de formar equipos interdisciplinarios para enfrentar el reto de llevar al país por el adecuado sendero, el que conduce al desarrollo y a la prosperidad. Decía hace algunas semanas que hay hombres valiosos que apoyan a Mel en esta lucha electoral, que estarían dispuestos a prestarle sus servicios, en campaña y en el gobierno; a fin de dinamizar el proceso de reforma del Estado, la descentralización del poder gubernamental y el fortalecimiento de los gobiernos locales, Zelaya Rosales puede contar con el apoyo de hombres como Marlon Lara Orellana, Guadalupe López y Juan Carlos Elvir; en materia de reforma educativa y cultural el respaldo que le pueden brindar Armando Euceda y Rodolfo Pastor Fasquelle es significativamente importante; la doctora Elsa Palau puede apoyar al presidenciable liberal en el diseño de los programas de salud pública; asimismo, Jaime Rosenthal Oliva y Gabriela Núñez de Reyes pueden impulsar un novedoso programa de rehabilitación de la economía hondureña y de las finanzas públicas; y Gautama Fonseca y Edmundo Orellana Mercado pueden asistir a Mel en el diseño de un política anticorrupción que limite el saqueo a que están sometidas las arcas nacionales cada cuatrienio. En fin, basta invitar y dar participación, para que el equipo este conformado y la gente tenga certidumbre de entregar el poder a un grupo de hombres y mujeres capaces de gobernar adecuadamente un país.

Los liberales no deben reaccionar ante el ataque vil y descarado del oficialismo, tienen que contar con novedosas iniciativas; el liberalismo no debe caer en el juego de los “dimes y diretes”, especialmente cuando se corrupción se trata; mi buen amigo Ricardo Romero lo advertía hace unos días: “la estrategia nacionalista esta circunscrita a señalar de corrupto a todo aquel que señale los actos ilícitos cometidos por la actual administración, para que la gente crea que en Honduras todos son corruptos, y que el peso de sus fechorías no pese tanto en campaña”. Los liberales no deben caer en la trampa, especialmente cuando es la corrupción el talón de Aquiles de la administración gubernamental rectorada por el binomio Maduro-Lobo.

Honduras merece que se le respete, los hondureños reclaman una campaña limpia, sin insultos, llena de propuestas, ideas y planteamientos serios; el histrionismo, la demagogia y el engaño deben dejarse a un lado, se convierte en un imperativo categórico en los inicios de este siglo XXI.

Salir del marasmo, poner mayor empeño en el trabajo proselitismo, presentar una propuesta concreta y atractiva al electorado, abandonar los vicios del pasado y desistir del contubernio bipartidista, esa es la formula de triunfo del partido Liberal de Honduras.

Claro que hay que señalar el uso indebido de los recursos del Congreso Nacional para financiar la campaña electoral del titular del Poder Legislativo, claro que es impostergable hacer de conocimiento público que en las planillas a cargos de elección popular van encausados por actos de corrupción gubernamental, claro que es necesario informarle a la población de aquellas maculas que manchan el expedientes de los que osan en convertirse en gobernantes; pero no hay que convertir estas denuncias en sustitutas de una propuesta de gobierno, de una oferta a la ciudadanía, y mucho menos, de un trabajo consistente de proselitismo en las colonias, barrios, aldeas y caseríos a lo largo y ancho del territorio nacional.

Que nadie se distraiga, ni caiga en el jugo sucio.

Comentarios: ml_rivera@hotmail.com

2 Comments:

Blogger Roberto Iza Valdes said...

This comment has been removed by a blog administrator.

10:36 AM  
Blogger Hector said...

Omar

¿por qué has borrado tantos comen-
tarios?

9:45 PM  

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