Monday, May 02, 2005

LA VERDADERA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

LA VERDADERA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

Por Omar Edgardo Rivera

Bastaría con que muchos empresarios cumplieran con la Ley y respetaran los derechos de los trabajadores para que se pusiera de relieve la profunda responsabilidad social de la empresa privada, ya que los congresos, conferencias, banquetes, discursos y suscripción de declaraciones, no inciden drásticamente en elevar la calidad de vida de nadie. ¡Hechos, no palabras! Como dice Marlon Lara.

Si ese puñado de oportunistas empresarios, que hacen negocios fraudulentos con el gobierno, dejaran de cometer pillerías y fraudes, mucho se avanzaría en el país; si los defraudadores y evasores al fisco nacional cumplieran a cabalidad con sus deberes tributarios, no faltarían medicinas en los hospitales, ni docentes en las escuelas, ni policías en las calles; si se respetara la normatividad laboral, se generaran condiciones aptas (iluminación, ventilación, rutas de evacuación en caso de emergencia, etc.) para el ejercicio digno de las tareas del trabajador en la industria; si los industriales y madereros no contaminaran el medio ambiente con el manejo irresponsable de los desechos y no explotaran irracionalmente la foresta nacional, seguramente no estuviésemos –como lo estamos- condenados a vivir en un cuasi desierto en varias zonas! del país, con escasez de fuentes acuíferas, contaminación de las aguas superficiales y con limitados recursos naturales disponibles; si se pagara un salario digno en las haciendas rurales y en las fincas de tierra adentro, no tendríamos cuadros propios de la mas vil esclavitud de nuestros campesinos en las comunidades campestres; si se permitiera la libre sindicalización en las maquilas y se cumplieran a cabalidad con los derechos laborales establecidos en la Ley, no tendríamos trabajadores oprimidos, desencantados, únicamente fieles a su empleo pro la tragedia que significaría perderlo. Si alguno de estos empresarios hondureños dejaran de ser picaros, desconsiderados e inconscientes, si alguno de ellos dejara de violar la Ley e incumplir sus deberes, estarían demostrando esa verdadera responsabilidad social de la que mucho se ha hablado en los últimos día! s en el patio nacional.

Y es que con motivo de la Tercera Conferencia de Responsabilidad Social Empresarial de Centroamérica, Panamá y el Caribe, celebrada en San Pedro Sula, Cortes, la pasada semana, se ha puesto de moda hablar de la responsabilidad social de los empresarios del país, y ver como muchos se tamborean el pecho por los mas desposeídos del entorno, clamando por mayor apoyo de los ricos hacia los pobres. El mismo Presidente de la Republica, Ricardo Maduro Joest, le entro al runga mediática de “solidaridad empresarial” al decir que en un país pobre como Honduras, “los ricos tienen que ejercer una responsabilidad social directa”.

“El rico de un país pobre tiene que tener un corazón que responda a la pobreza y a la necesidad; las empresas deben regresar parte de sus beneficios a la sociedad, participando directamente en programas sociales, en organizaciones de beneficencia y hasta en política” dijo el mandatario.

Causa gracia que lo diga el presidente, que lo aconseje alguien que, mas que por solidaridad, por deber ineludible, tiene la responsabilidad de impulsar programas de desarrollo social que permitan garantizarle a los hondureños una vida digna y decorosa; sin embargo no lo ha hecho, y no lo hace, y hoy sale pidiéndole a los empresarios “responsabilidad social”, estando incapacitado moralmente para hacerlo debido a que en los últimos tres años de gobierno se ha comportado como un irresponsable, incompetente e inútil, al frente del poder ejecutivo.

Pero dejemos al mandatario en paz, suficiente aturdido debe estar con la travesuras de Romerito y los narcotraficantes en Migración y Extranjería, y profundicemos sobre los verdaderos deberes y responsabilidades que los empresarios deben asumir en la sociedad.

Según la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social, FUNDAHRSE (www.fundahrse.org), Responsabilidad Social Empresarial (RSE) “es el compromiso continuo de la empresa de contribuir al desarrollo económico sostenible, mejorando la calidad de vida de sus empleados y sus familias, así como de la comunidad local y de la sociedad en general. Promulga una visión de negocios que integra armónicamente el respeto por los valores éticos, las personas, la comunidad y el medio ambiente. Va mas allá de la filantropía o la caridad, implica un involucramiento real de las empresas en la toma de decisiones estratégicas e inteligentes que generen conceptos y valores que sirvan de referencia a todos los miembros de una comunidad”.

El anterior concepto es apto considerarlo, cuando el empresariado ha superado la etapa mínima de responder a las exigencias propias de un Estado de Derecho, en el cual –al margen de la solidaridad y filantropía- deben darse cuenta que tienen la deberes con sus trabajadores, con las demás empresas, con el Estado y la sociedad. Resulta ridículo que se hable de responsabilidad social empresarial cuando en Honduras muchas empresas explotan a la masa trabajadora pagando míseros sueldos, hacen competencia desleal utilizando el contrabando y el trafico de influencias para imponerse en el mercado, eluden el pago de impuestos y se rehúsan –de esta forma- a contribuir al financiamiento de los servicios públicos.

Porque es verdaderamente ilógico y aberrante que muchos empresarios aparezcan en las secciones sociales de los principales medios de comunicación del país dando limosna y financiando obras de caridad, cuando bastaría con que contribuyeran honestamente al fisco nacional, o se abstuvieran de cometer ilícitos, para contribuir al desarrollo social de Honduras. Esto me recuerda a Pablo Escoba G., el narcotraficante colombiano, quien era un verdadero filántropo en su país natal, sin embargo, no por eso dejaba de ser criminal y atentaba en contra de la salud de miles de hombres y mujeres que consumían cocaína. Las comparaciones son terribles –dice Secoff- pero ilustran, y ponen en perspectiva las cosas.

Ahora bien, al margen de la incomodidad que genera la putrefacción en la cual uno deambula, vale la pena hacer un análisis desde el punto de vista ideológico y doctrinal, para que no crean los empresarios catrachos que los he agarrado de ojo de gallo. Como liberal que soy, no creo en cargas extras, ni en sobrepesos morales que permitan, como casi siempre sucede, obviar la esencia por lo accesorio; es decir, imponer al empresariado responsabilidades que no tiene, y que las mismas se conviertan en excusa para incumplir, las que por naturaleza propia y legal, deben respetar y efectuar.

Hace algunos años, en un articulo mucho mas radical y libertario que este, escribía que “todos somos libres de hacer con el resultado de nuestro esfuerzo y habilidad lo que se nos venga en gana, sin que nadie presione por que compartamos parte de nuestros éxitos con los mas necesitados”. Para muchos mi posición sonó cruel y desalmada, pero era en realidad una declaración de principios generalmente aceptada por los que tienen algo mas que lo necesario para subsistir, en cuenta, en primera línea a los empresarios; por ese “individualismo egoísta y deshumanizante” (muerte a los liberales! dirían Evo, Shafick, Hugo y Fidel) es que el consenso de los representantes en las distintas instancias legislativas crearon los impuestos y las tasas, a fin de que no sea la “responsabilidad social” la que ! motive a contribuir al desarrollo colectivo, sino una norma, una obligación, un indiscutible deber.

Pero ese “síndrome psicológico de la responsabilidad social empresarial”, que convierte en “deber moral” en muchas ocasiones, lo que permite que en el marco del altruismo hipócrita muchos hombres de empresa, superando el trauma del padecimiento en mención, “se escudan en muestras ejemplares de responsabilidad social, para evitar cumplir a cabalidad con la Ley y con las obligaciones que tienen con los protagonistas de su hábitat productivo”.

Hay que dejar en claro que en Honduras existen empresarios honestos, que pagan oportunamente sus impuestos, que respetan los derechos de sus trabajadores y buscan desarrollar programas alternos de beneficio para sus trabajadores y comunidad, pero igualmente, abundan los pillos, que escudándose en fundaciones y ONGs financiadas con exiguas transferencias de sus utilidades, soslayan pagar tributos, respetar el Código del Trabajo, las normas ambientales y el ordenamiento jurídico vigente .

Así que, no es necesaria la responsabilidad social empresarial, suficiente con la responsabilidad ante la Ley; así a secas. Con eso basta.

Posdata. Sobre otro tema, pero antes que se me olvide. Aunque muchos no lo han tomado con importancia, hubo una frase en el discurso de Hugo Chávez en Cuba, frente a Fidel Castro y muchos otros opositores al ALCA, en La Habana, Cuba, que se convierte en punto de partida hacia una nueva aventura socialista en América Latina; dijo el presidente venezolano: “… a esto que le hemos venido llamando bolivarianismo, debemos llamarlo como lo es, esto se llama socialismo…”. Se dio color el hombre, y muchos que no aprenden aquí.


Comentarios: ml_rivera@hotmail.com
www.omaredgardorivera.blogspot.com

2 Comments:

Blogger Roberto Iza Valdes said...

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8:53 AM  
Blogger Roberto Iza Valdes said...

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1:26 PM  

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